Lavado seguro
Prelavado con espuma, lavado a mano con método de dos cubos, pasos de rueda, llantas y juntas, y secado con aire en lugar de arrastrar la toalla. Nada de cepillos: no tiene sentido añadir marcas justo antes de corregir.

El vinilo y el PPF son adhesivos y se pegan a lo que hay debajo. Lo que no se corrige antes se queda sellado durante años: swirls, partículas de hierro, restos de alquitrán. Preparar la carrocería —lavado seguro, descontaminación, arcilla, corrección donde hace falta y desengrasado— es la mitad del trabajo de un vinilado o de un PPF, aunque no se vea en las fotos del resultado.
No es un extra del trabajo. Es la parte que no se puede rehacer después: una vez instalado el film, lo que hay debajo no se toca hasta que se retira, tres o cinco años más tarde.
El PPF es transparente y no disimula nada. Un swirl, una mota de hierro incrustada o un resto de alquitrán siguen ahí abajo y en pintura oscura se ven a contraluz igual que antes, solo que ya no se pueden corregir.
Con un vinilo de color el defecto no se ve, pero se nota: cualquier partícula bajo el adhesivo deja un punto en relieve que aparece con la luz rasante y que a un metro de distancia canta más que el color elegido.
Las ceras, los sellantes y los aceites que deja un pulido son justo lo que impide que el material ancle. Por eso la preparación termina siempre con un desengrasado, y por eso un coche recién encerado no es un coche listo para vinilar.
Los bordes son el punto crítico. El centro de un panel aguanta casi cualquier cosa; un canto con restos de producto empieza a levantar a los pocos meses. Ahí es donde se nota si la preparación se hizo con prisa.
de la suciedad al barniz listo
Prelavado con espuma, lavado a mano con método de dos cubos, pasos de rueda, llantas y juntas, y secado con aire en lugar de arrastrar la toalla. Nada de cepillos: no tiene sentido añadir marcas justo antes de corregir.
Producto específico sobre el barniz para disolver lo que el lavado no se lleva. Es el paso que deja la pintura en un estado en el que ya se puede valorar de verdad qué defectos hay y cuáles no.
El polvo de freno y las virutas del tráfico se clavan en el barniz y se oxidan dentro. El descontaminante de hierro las disuelve y las hace visibles al cambiar de color. Bajo un film quedarían como puntos permanentes.
Se concentra en faldones, bajos de puerta y detrás de las ruedas, justo donde el PPF y el vinilo llevan sus bordes. Se disuelve con producto dedicado y tiempo de actuación, nunca a base de frotar.
Lo que queda incrustado después de la química se arrastra con arcilla y lubricante. Al terminar, el barniz vuelve a estar liso al tacto, y esa lisura es exactamente lo que el film necesita para asentar sin puntos.
Antes de pulir revisamos con iluminación específica y medimos el espesor. Si el barniz está justo, se corrige menos y te lo decimos: gastar barniz para ganar medio punto de brillo bajo un film no compensa.
Muchas veces no hace falta pulir el coche entero. Se corrigen las zonas que lo piden —capó, aletas, huecos de manilla— con el abrasivo mínimo que resuelva el defecto y se deja intacto el resto.
En coches con años de túnel de lavado, la corrección de uno o dos pasos es la única forma de que el color se vea profundo bajo un PPF transparente. Eliminar los swirls antes del coating o del film se decide con el barniz medido, no por defecto.
Marcos de puerta, borde del capó, hueco de la manilla y perímetro de las ópticas. Es donde se mete el film y donde se acumula producto de lavados anteriores; si no se limpia, el borde acaba levantando.
Última pasada antes de que el coche entre al box de instalación, para retirar aceites de pulido y restos de silicona. Es el paso más corto de todos y el que decide la adherencia del material.
Si el trabajo incluye PPF en las ópticas, el faro se lija y se pule antes. El film es transparente y sellaría el amarilleo; con el faro recuperado, protegerlo tiene sentido.
Antes de que el film toque el coche
Revisamos el barniz con iluminación específica y medimos el espesor. De ahí sale qué defectos hay, cuáles se pueden corregir y cuáles no, y te lo enseñamos sobre el coche antes de empezar.
Prelavado con espuma, lavado a mano con dos cubos y secado con aire. Se limpian pasos de rueda, llantas y juntas, porque de ahí sale suciedad durante el resto del proceso si no se hace ahora.
Descontaminante de hierro sobre toda la carrocería y disolvente de alquitrán en bajos, faldones y detrás de las ruedas. Pulir sin retirar esto es arrastrar partículas por el barniz.
Descontaminación mecánica con arcilla y lubricante en las zonas que siguen rugosas. La comprobación es simple y no falla: la mano sobre el barniz limpio tiene que deslizar sin encontrar grano.
Zona de prueba para ajustar pad y abrasivo a ese barniz concreto, y luego corrección panel a panel controlando presión y temperatura. Local si el coche lo permite, completa si el estado lo pide.
Desmontamos lo que se pueda retirar sin forzar, limpiamos bordes y juntas y damos la pasada final de desengrasado. El coche pasa a instalación con la superficie ya lista, no a medias.
El proceso es el mismo, lo que cambia es cuánto pesa cada paso. Estos son los tres casos que llegan al taller.
| Coche nuevo | Coche con años | Coche con vinilo anterior | |
|---|---|---|---|
| Lavado seguro | Sí | Sí | Sí |
| Descontaminación química | Ligera, restos de transporte | Completa | Completa, tras retirar el film |
| Alquitrán y partículas metálicas | Poco habitual | Casi siempre | En bajos y faldones |
| Arcilla | Solo donde se note grano | Sí | Según cómo salga el barniz |
| Restos de adhesivo | No | No | Sí, con calor y disolvente suave |
| Corrección de defectos | Local, marcas de transporte o de entrega | De local a dos pasos según estado | Habitual en cantos y zonas de tirón |
| Pulido completo | Rara vez | Cuando el barniz lo pide y lo admite | Solo si ya llegó marcado bajo el vinilo |
| Medición del barniz | Sí | Sí, es lo que más condiciona | Sí |
| Cantos y juntas | Sí | Sí | Sí, con atención a los restos de cola |
| Tiempo de box añadido | Poco | Lo que más varía | Depende de cómo salga el vinilo viejo |
Un coche recién matriculado no llega perfecto: el transporte, el lavado del concesionario y la cera de entrega dejan marcas y una capa que hay que quitar. Lo que sí ahorra es corrección, porque el barniz está sano.

Valoración en Google
Thibaut Merlange
Hace 5 meses
He contactado Xwrap para poner un vinilo oscuro para proteger y dar un look más agresivo a mis llantas. Me han aconsejado muy bien y han realizado un trabajo top. Les recomiendo 100% son muy profesionales.
José Joaquin Godoy Haro
Hace 2 meses
En Xwrap me abrieron un hueco para realizar un trabajo de vinilado en mi coche (cambio de color del parachoques). Quedó estupendo, buen trato, varias maneras de pagar y eso que me retrasé en la recogida. ¡Los recomiendo!
Luismi Ferreres Martínez
Hace 3 meses
Un trabajo muy completo y de gran calidad en todo el coche: ppf, pulido, tratamiento cerámico, llantas... y especialmente el vinilado en el servicio de chrome delete. Muy contento con el resultado y el trato.
Pascal Hetmaniok
Hace un año
Envolví mi coche con un color complicado y lo hicieron de forma excelente: todo fue rápido, preciso y de alta calidad. El vinilo quedó perfecto, sin burbujas ni imperfecciones. Se nota que son verdaderos profesionales.
el tiempo es el coste
Aquí se pagan horas de box y de máquina, no producto. Dos coches del mismo modelo pueden llevar una mañana o tres días según cómo llegue el barniz, así que la preparación se valora sobre el vehículo concreto y se cierra junto al presupuesto del vinilo o del PPF.
Se presupuesta dentro del trabajo de vinilado, PPF o coating cerámico.
Incluye siempre el lavado y la descontaminación previos.
Solicita una valoración personalizada enviándonos fotos del coche, preferiblemente a pleno sol y de las zonas que peor veas: los swirls solo se aprecian con luz directa. La limpieza del interior no forma parte de esta preparación, pero es una opción disponible bajo solicitud dentro del mismo trabajo.
Sí, y por dos motivos distintos. Uno es la adherencia: sobre cera, silicona o aceite de pulido el material no ancla y los bordes levantan. El otro es el aspecto: el PPF es transparente y el vinilo copia el relieve de lo que hay debajo, así que cualquier partícula o marca se queda fijada durante toda la vida del film.
Sí, aunque mucho más corta. El barniz está sano, pero llega con la cera de entrega, restos del transporte y a veces marcas del lavado del concesionario. Se lava, se descontamina, se desengrasa y se corrige solo lo puntual. Es el escenario más barato de los tres.
Los que están dentro del barniz, sí. Si el arañazo se engancha con la uña ha llegado a la capa de color o al imprimante: se puede mejorar su aspecto, no eliminarlo. Eso ya es chapa y pintura, y conviene resolverlo antes de instalar nada encima.
El barniz tiene un espesor limitado y cada corrección consume una parte. Por eso medimos antes y elegimos el abrasivo mínimo que resuelva el defecto en lugar de ir siempre a dos pasos. Si el barniz llega fino de trabajos anteriores, te lo decimos y ajustamos lo que es realista conseguir.
El lavado, la descontaminación y el desengrasado sí: sin eso no se instala. La corrección de pintura se valora aparte, porque depende por completo del estado en el que llegue el coche y puede ir de un repaso local a dos días de máquina.
En un coche nuevo, unas horas dentro del mismo día de instalación. En un coche con años y swirls marcados, la preparación puede ocupar más box que el propio film. Te damos los días concretos al cerrar el presupuesto, no después.
Se retira con calor y disolvente suave, sin rascar, y después se valora el barniz que aparece debajo. A veces sale mejor de lo esperado porque el vinilo lo ha protegido; otras veces hay zonas apagadas o marcas de tirones en los cantos que hay que corregir antes de volver a instalar.
Un par de fotos a pleno sol y el modelo del coche bastan para decirte qué preparación necesita antes del vinilo o del PPF y qué tiempo de box añade.
Av. de Peris i Valero, 68, Quatre Carreres, 46004 València, Valencia
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La mayoría de los coches que entran al taller para vinilar o proteger no tienen un problema de color, tienen un problema de superficie. Años de lavado automático dejan una red de marcas circulares que rompen el reflejo de la luz, y encima de eso hay hierro del tráfico incrustado, alquitrán en los bajos y una capa de producto acumulado. Todo eso está entre la chapa y el material que vamos a instalar.
En Valencia el barniz acumula además salitre si el coche duerme cerca de la costa y restos orgánicos durante casi todo el año. Por eso la descontaminación química y la arcilla no son un lujo previo al PPF: son lo que permite que el film asiente sobre una superficie lisa y no sobre grano. La comprobación se hace con la mano, y no engaña.
La corrección se decide con el barniz medido. Eliminar los swirls antes del coating o de un PPF transparente cambia por completo cómo se ve el coche después, pero un pulido no arregla todo: un arañazo que se nota con la uña ha pasado el barniz y necesita chapa y pintura, y un barniz ya adelgazado por correcciones anteriores no admite otra pasada agresiva. Preferimos decirlo antes que prometer que quedará como nuevo.
El proceso termina siempre igual: cantos limpios, juntas revisadas y una última pasada de desengrasado. A partir de ahí el coche entra al box de instalación con la superficie lista, que es la única forma de que un vinilo o un PPF aguanten sus tres a cinco años sin levantar por los bordes.