Vinilado de moto en Valencia: por dónde empezar
En una moto casi todo pasa en el depósito. Ahí apoyan las rodillas, roza la cremallera del mono, se pone la bolsa con imanes y se apoya el casco cuando no hay otro sitio. Es la pieza que primero pierde el brillo y la que más condiciona cómo se ve la moto entera. Por eso la mayoría de los encargos empiezan por ahí, ya sea con vinilo para cambiar el aspecto o con film transparente para conservar la pintura original.
Conviene separar los dos objetivos porque no son el mismo trabajo. El vinilo cambia el color y el acabado, y protege de forma secundaria. El PPF no cambia nada a la vista: está para que la pintura o el vinilo que hay debajo no se marquen. La combinación más habitual en moto es vinilo en las piezas grandes y PPF en las zonas de roce, el faro y el frontal, que es por donde entra la gravilla.
El coste de una moto está en el desmontaje, no en el material. Carenados, tapas y guardabarros salen del vehículo y se trabajan sueltos para poder meter el borde por dentro, que es lo único que hace que el trabajo aguante años y no meses. Cuando una pieza no se puede soltar sin tocar la instalación, el remate queda a la vista en algún punto: lo decimos antes de empezar, en el presupuesto, y no después.
Trabajamos con cita previa en Av. de Peris i Valero, 68, en Valencia. Escríbenos con la marca, el modelo y unas fotos por los dos laterales, y te decimos qué se puede hacer, qué días necesita la moto y qué acabado es realista con el desmontaje que admite.
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